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Hay dos formas de felicidad o satisfacción a las que están adaptados los mortales; experimentamos la primera cuando pensamos, y la segunda cuando sentimos. La primera es la más pura y simple. Permitid que un hombre sepa qué clase de ser es, lo grande que es el ser que le trajo a la existencia, lo absolutamente transitorio que es todo en el mundo material, y permitidle comprenderlo sin pasión, con tranquilo talante filosófico, y yo sostengo que entonces será feliz, todo lo feliz, en realidad, que le es posible.
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