AGUJEROS NEGROS

03.08.07

















Black Hole R-Gamma
Es diferente la intensidad de los rayos gamma emitidos por púlsares o estrellas de neutrones y agujeros negros, cuando no son el efecto de radiaciones emanadas como consecuencias de la "involuntaria" participación de estrellas compañeras u otros objetos estelares que insuflan aleatoriamente materia hacia esos densos y compactos astros espaciales. La intensidad de la radiación ordinaria es sustancialmente inferior a la que es ocasionada cuando el compañero o la compañera son obligados por la gravedad a insuflar materia hacia las fauces de estrellas de neutrones o de un agujero negro. Al caer la inocente materia en esos astros, una gran cantidad de energía se libera, generando en ello una acreción que intensifica la magnitud de la radiación de los rayos gamma que emanan de los púlsares o de los agujeros negros.

Las fuentes de emisiones bajas de rayos gamma, emiten radiaciones de hasta un ciento de KeV. Generalmente, ellas corresponden a la emisión alta de energía "tail" del espectro que normalmente es detectada por los experimentos de rayos X. Algunas de estas fuentes son distinguidas como rayos X de púlsares. La materia que engullen los púlsares se va alojando bajo los polos magnéticos de la estrella de neutrones y es lo que produce la visión como de un faro de luz que emite haces sincronizados. Las fuentes de agujeros negros y de estrellas de neutrones con campos magnéticos débiles (sin materia engullida) no emiten esos haces o pulsaciones. Sin embargo, todas estas fuentes son altamente fluctuantes, ya que las acreciones de radiación pueden variar sustancialmente dependiendo de la cantidad de combustible disponible. La magnitud de el flujo de emisión puede pasar de indetestable a una de las fuentes más nítida sobre el espacio.

Outburst of GRO J0422+32GRO J0422+32 in quiescence
Las dos imágenes de arriba muestran la variabilidad característica de los sistemas binarios galácticos. El cuadro de la izquierda muestra al púlsar de la nebulosa El Cangrejo, que es una fuente ordinaria de flujos cósmicos, minimizada por las erupciones intensas emanadas desde el sistema binario GRO J0422+32. El cuadro de la derecha muestra que las erupciones se han desvanecido y que el púlsar de El Cangrejo nuevamente se encuentra dominando el espacio. Las observaciones ópticas, de rayos X, y de longitud de onda de rayos gamma indican que es posible que el sistema GRO J0422+32 incluya a un agujero negro.

Los sistemas binarios como el GRO J0422+32 pueden estar inactivos por décadas, activándose sorpresivamente dentro de períodos irregulares. La observación de las variaciones de energía, los abruptos incrementos, y sus correspondientes mediciones de los rayos gamma que emiten estos objetos son de gran importancia para los estudiosos del cosmos, ya que ello les permite una mejor comprensión sobre la estructura física de estos astros. Las radiaciones normalmente provienen desde el centro del objeto, como si fueran emitidas por un poderoso motor central que se encuentra empotrado ahí. El poder estudiar estos objetos ubicados como parte de las estructuras espaciales, a través de la investigación de la emisión de rayos gamma, coadyuva sustancialmente a los científicos a incrementar el stock de conocimientos de las ciencias que se articulan para estudiar el universo.

La historia moderna de los agujeros negros tiene ya varios lustros y ha recorrido un largo camino que va desde el campo de las teorizaciones matemáticas a casi los límites de la imaginación científica. Es rutina ya la invocación que se hace de ellos para explicar detecciones observacionales de inmensas fuentes de energía en una región pequeña del espacio. Pero las evidencias que se tienen sobre la existencia de los agujeros negros, científicamente, todavía no se pueden considerar como duras. En otras palabras, la historia de los agujeros negros sigue siendo matizada por la duda y, en algunos casos, por la incredibilidad. Eso sí, se esperan cantidades mayores de pruebas observacionales que, sumadas a las actuales, invoquen a la opinión científica para que se decante gradualmente en favor o en contra de la idea de los agujeros negros. Pero, dentro del mundo de los científicos, mayoritariamente se espera que la historia de los agujeros negros acabe al final con un clamor espectacular.



A los inicios del tercer milenio de la humanidad, pienso que sería un absurdo no reconocer los muchos avances que se han logrado en la astrofísica sobre el conocimiento de como nacen, viven y mueren las estrellas. Se conocen ya las principales características de la evolución estelar. Las estrellas han bajado desde el imperio del misterio al del más amistoso. Nacen, viven y mueren como cualquier ente, objeto o ser viviente que cohabite en el cosmos. Y, al igual que los seres vivos que habitan en nuestra Tierra, sobreviven en una sociedad de dimensiones que, a escala humana, parece inconmensurable: la del universo.










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