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09.02 |

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| Arriba: Mapa de las pequeñas variaciones de temperatura de la radiación cósmica de fondo detectadas por el satélite COBE. Las zonas calientes corresponden a regiones ligeramente más densas que después se convierten en cúmulos galácticos. |
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| El gráfico A, inserto arriba, presenta un conjunto de mediciones de la radiación cósmica de fondo realizadas por el satélite COBE. La vertical de la intensidad de la radiación en función de la longitud de onda inserta horizontalmente. Cada uno de los cuadraditos representa una medida independiente. La superficie de cada uno de esos cuadraditos da la precisión de la medición: mientras más pequeño es el cuadradito más precisa es la medición. El trazo continuo muestra la posición esperada de las mediciones si la radiación ha sido emitida por una sustancia isoterma (distribución de Planck), tal como lo ha previsto el modelo del Big Bang. Lo último, constituye una de las evidencias más duras en favor del Big Bang, ya que como se observa todos los cuadraditos caen justamente sobre la curva. El gráfico, corresponde a mediciones realizadas en el año 1992. Desde entonces, como veremos más adelante, las mediciones se han precisado más aún. |
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| Determinación de la proporción de helio a hidrógeno en el universo recién creado. Los círculos negros son los protones; los neutrones son los círculos con la letra n. Un núcleo de hidrógeno posee 1 protón; un núcleo de helio posee 2 protones y 2 neutrones. En épocas antiguas existía igual número de neutrones y protones, Cuando estas partículas colisionaban, no lograban fusionarse ni mantenerse unidas porque la temperatura era demasiado alta. Con el tiempo ocurrieron dos cosas: los neutrones comenzaron a convertirse en protones, reduciendo gradualmente la proporción de neutrón a protón, y la temperatura siguió descendiendo en forma ininterrumpida. En un momento crítico, cuando la edad del universo era de alrededor de un minuto y cuando la temperatura cósmica había descendido a unos mil millones de grados, los neutrones y los protones lograron mantenerse unidos al colisionar, creando el helio. Entonces, todos los neutrones disponibles quedaron encerrados en núcleos de helio, con dos protones emparejados con dos neutrones. Los protones restantes se convirtieron en hidrógeno. La fracción resultante de hidrógeno a helio se determinaría por la proporción de neutrones a protones justo en el momento previo al inicio de la fusión. |
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